Los cerros Champaquí y San Agustín dominan la escena y definen un microclima excepcional. Las nubes se condensan en sus alturas y bajan como arroyos, de aguas incontaminadas y altamente mineralizadas para que esté todo verde, todo el año. Así, los algarrobos y chañares centenarios, los pétreos molles, los míticos quebrachos, talas, cocos, aguaribays, moradillos, pichanas y manzanillos, las breas misteriosas, jarillas y piquillines, espinillos colorados, y los tinti taco sagrados, junto a las aromáticas, conforman el hábitat imprescindible para sostener una fauna sólida, con futuro: las especies en vías de extinción, aquí están a salvo.
A este paraje único lo llamamos TATA INTI (Padre Sol) para que junto a la Madre Tierra completen un Eco-Sistema donde sólo falta Usted. Lo invitamos a un reencuentro con lo esencial en nuestras 12 hectáreas con toda la Energía en Plenitud.